Terapia para la autoestima
La autoestima baja rara vez suena a «no me quiero». Suena a no saber pedir, a disculparse por ocupar sitio, a exigirse un nivel que no se le exigiría a nadie más y a no creerse nada de lo bueno que le dicen.
Con Lucía, psicóloga colegiada M-30214. Sesiones por videollamada en toda España y presenciales en Las Rozas de Madrid.
Cómo se nota
Se nota en cosas pequeñas y muy repetidas: decir que sí cuando querías decir que no, revisar un email cinco veces, atribuir cada logro a la suerte y cada fallo al carácter, o esa voz de fondo que comenta todo lo que haces y nunca da una buena crítica.
Hay una confusión que merece la pena deshacer: la autoexigencia alta se vende como virtud, pero cuando el listón es inalcanzable no produce excelencia, produce agotamiento y miedo a intentarlo. Mucha gente llega pensando que su problema es que no rinde bastante, cuando el problema es cómo se está tratando por el camino.
Cómo se trabaja
El objetivo no es repetirse frases bonitas delante del espejo. Eso no funciona: cuando la creencia de fondo es «no valgo», una afirmación que la contradice de frente se rechaza sola.
Se trabaja por otro lado. Primero, identificando de dónde salió esa vara de medir, que casi nunca es tuya de origen. Después, aprendiendo a tratarte con el mismo criterio que usarías con alguien que te importa, que no es indulgencia sino exactitud. Y sobre todo, con conducta: poner un límite, pedir algo, dejar un correo sin revisar por sexta vez. La autoestima cambia mucho más por lo que te ves hacer que por lo que te dices.
Preguntas sobre autoestima
- ¿La autoestima se puede cambiar de adulta?
- Sí. Se construyó con experiencias repetidas y se modifica igual, con experiencias nuevas y repetidas. Es un trabajo menos espectacular que otros y bastante constante, pero los cambios se sostienen bien en el tiempo.
- ¿Esto no es un poco de autoayuda?
- La diferencia está en el método. La autoayuda suele darte conclusiones; en terapia lo que se hace es examinar tu caso concreto, encontrar qué mantiene el patrón y probar cosas distintas con un plan detrás. Si un libro bastara, no habrías llegado hasta aquí.